El reconocimiento virtual.
El riesgo de hacer las cosas para entretenimiento de los demás es que una vez que uno publica un nuevo emprendimiento el cerebro ya queda pagado de la satisfacción de presumir un triunfo y si uno se conforma con la satisfacción del "reconocimiento virtual" se puede uno fácilmente dar por satisfecho sin hacer nada más y se puede uno perder de los frutos reales de sus acciones.